Necesitamos discutir en serio lo que implica alcanzar una Renta Básica Universal para las personas cuestionando los pilares del modelo de política social chileno
mayo 2021

La situación de crisis sobre crisis que hemos enfrentado como país desde el 2019, ha allanado el camino para que propuestas más ambiciosas, que implican una reforma profunda en la forma de entender el Estado Social, la organización del trabajo, la economía, los cuidados, entre otros temas, adquieran protagonismo. Hoy se está poniendo en relación una demanda social, económica y sanitaria, asociada a la urgencia, con una demanda política, de carácter estructural, dirigida a poner término al legado normativo y al proyecto de desarrollo neoliberal de la dictadura. La discusión política sobre una renta básica universal de emergencia constituye un punto de partida, aunque insuficiente.
Luego de los resultados de las recientes elecciones se requiere avanzar en una discusión de fondo sobre lo que implica una Renta Básica Universal (RBU), que sea concebida como un ingreso permanente, universal, incondicional, individual, suficiente y con estatus de derecho para las personas. Tenemos la oportunidad de ser testigos de cómo el modelo de política social chileno se podría deshacer de dos de sus principales pilares: la hiperfocalización y la condicionalidad.