Blog

Carlos Andrade Guzmán, investigador CiPP y académico UAH, publicó “Uso del inglés en programas de Doctorado en Trabajo Social en Estados Unidos. Un estudio de caso ilustrativo de la hegemonía idiomática”,  coautoreado por Ignacio Eissmann-Araya  y Javier Reyes Martínez, en la revista Ehquidad: Revista Internacional de Políticas de Bienestar y Trabajo Social (Erih plus), 2021.

El artículo, en base a un estudio cualitativo, revisa las experiencias de estudiantes no nativos de habla inglesa en la educación doctoral en Trabajo Social en Estados Unidos, interrogando sobre la centralidad del idioma inglés en la formación disciplinar y genera recomendaciones para fortalecerla. Los resultados muestran que el inglés puede desempeñar un papel hegemónico en la educación disciplinar y que algunos educadores pueden ejercer discriminación debido al dominio del idioma. Entre las recomendaciones se encuentra promover la reflexividad para contribuir a que los educadores se reconecten con los principios disciplinares, revisando su relación con el poder que tienen en el aula.

El estudio busca  responder  a  las  siguientes  dos  preguntas  de investigación:

¿Cuáles son las experiencias de estudiantes internacionales cuyo primer idioma no es el inglés en programas de doctorado en el área de Trabajo Social (Trabajo Social o Bienestar Social) en los Estados Unidos?

¿Cómo perciben estos estudiantes su proceso de inserción en el contexto académico en relación a su dominio del inglés?

Tal como se señala en el texto, estas  preguntas son  abordadas  en  este  trabajo  desde  una  perspectiva crítica.  Asimismo,  los investigadores,  si  bien,  hablando  inglés,  toman  la opción de elaborar este trabajo en español, como un ejercicio político que desafíe  al  inglés  como  idioma  de  difusión  de  la  producción  científica, abriendo un espacio para que sus hallazgos sean accesibles a quienes no hablan  dicho  idioma.  

Asimismo señalan que responder  estas  preguntas  es relevante  para  la  educación  de  postgrado  en  Trabajo  Social,  dado  que  la disciplina tiene un compromiso con la justicia social, la dignidad y el valor inherente de las personas.

El artículo se puede descargar en: https://revistas.proeditio.com/ehquidad/article/view/4350

 

Enrique Rajevic, “En la discusión constitucional tenemos la oportunidad de tejer las bases de un nuevo modelo de empleo público para Chile”.

Enrique Rajevic, investigador CiPP y académico UAH,  participó en el Seminario “Reforma al Estatuto Administrativo” organizado por la Agrupación Nacional de Empleados Fiscales, ANEF y el Instituto de Asuntos Públicos de la Universidad de Chile.

En la oportunidad, Rajevic realizó un análisis crítico de la situación del empleo público en el país en el marco del Estatuto Administrativo, y delineó aspectos fundamentales que deberían quedar consagrados en el nuevo texto constitucional de manera de avanzar en esta materia.

El académico inicia su exposición con una afirmación: la promesa que contiene la actual constitución sobre la existencia de un servicio público profesional y de carrera no ha funcionado. En esta materia, “el Estatuto Administrativo es una cáscara vacía”.

El Estatuto Administrativo tiene varios problemas, señala Rajevic. Uno de ellos, es la erosión de la carrera funcionaria. Casi el 70% de los funcionarios están contratados bajo la modalidad de “contrata”, y eso implica que no existe obligación de ser seleccionados bajo algún sistema transparente y meritocrático.

La situación de los contratos a honorarios es muy preocupante. Si bien se produjo una disminución de esta modalidad en virtud del programa de traspaso de honorarios a contrata, que consiguió pasar de 49.000 personas el 2014 a 27.000 el 2019, el año pasado se produjo un aumento considerable llegando a 45.000 contratos a honorarios, es decir, las cifras se dispararon nuevamente, afirma el académico.

La calificación de los funcionarios se ha desnaturalizado, no opera ni como un incentivo ni como castigo. El 98% de los funcionarios está en lista 1 de manera permanente, por lo que el sistema no discrimina y no cumple su objetivo. La misma situación ha ocurrido con el programa de mejoramiento de la gestión, PMG.

Otro aspecto que genera dificultades es la negación de los derechos colectivos para los funcionarios públicos, los que terminan siendo tolerados y operan pero con dificultades.

Existe una confusión entre gobierno y administración, y no existen fronteras claras con la política, lo que produce una sospecha sobre cualquier persona que llega con el nuevo gobierno, o bien con aquellos que se van. Se trata de un tema riesgoso para la probidad, reconoce Rajevic, porque promueve el clientelismo, y desalienta la identificación de los funcionarios y funcionarias con el interés general y no con el gobierno de turno.

En definitiva, concluye Enrique Rajevic, no tenemos un buen sistema de empleo público, nuestra rotación es más alta que la del promedio de la OCDE. Y, a nivel de directivos, es escandalosa. Lo que demuestra que la Alta Dirección Pública no ha logrado lamentablemente modelar la promesa que estaba detrás de su creación.

Pero, ¿por qué hemos llegado a esta situación?, se pregunta Rajevic.

Existen varias razones, una de ellas, es que el Ministerio de Hacienda en algún momento, no quería compromisos de largo plazo y le temía al sistema de carrera. Pero tampoco tenemos un modelo alternativo que nos muestre un camino y aún persiste una imagen negativa de la carrera funcionaria.

Sobre el proyecto que el gobierno ha anunciado en esta temática, el académico señala que ya no tiene tiempo para impulsarlo, por lo que la discusión importante en este momento es la constitucional.

“En la discusión constitucional podemos tejer las bases de un nuevo modelo de empleo público para Chile”, afirma el académico.

Hay tres aspectos que deberían quedar consagrados en la nueva constitución, propone Enrique Rajevic.

Lo primero, consagrar de manera nítida el carácter profesional y técnico de la administración pública. Esto debiera operar en los tres niveles territoriales (central, regional y municipal), distinguiendo tres estamentos. Uno de dirección política, de exclusiva confianza; un estamento de dirección pública; y un estamento de funcionarios y funcionarias. Los dos últimos estamentos deberían ser prescidentes de la política, y trabajar bajo la “lógica de la eficacia indiferente”.

Lo segundo, es garantizar el acceso igualitario al empleo público, reconociendo inclusión y paridad, a través de mecanismos que garanticen la concursabilidad.

Y, lo tercero, es reconocer los derechos colectivos para los funcionarios y funcionarias, en coherencia con la idea de “trabajo decente” que ha propuesto la OIT, finaliza el académico.

Para escuchar su ponencia, siga el enlace:

Rafael Blanco, “el control de admisibilidad sobre la prueba resulta crítico para permitir un juicio oral en condiciones razonables, y así cumplir la promesa que se hizo a los ciudadanos cuando se construyeron los modelos de juicio en América Latina”.

Blanco realizó una clase magistral sobre la «Relevancia de la Fase de Admisibilidad Probatoria en el sistema acusatorio» en el marco de la Cátedra Jorge Rosell, una iniciativa conjunta de la Academia de Ciencias Políticas y Sociales; de la Asociación Latinoamericana de Derecho Penal y Criminología; del Instituto de Estudios Jurídicos de Haragua; de la Universidad de Zulia; de la Universidad de Yacapú y de Universitas Fundación.

A modo de contexto, Blanco explica que, en la actualidad, en América Latina los códigos penales tienen una estructura y conformación normativa similar, todos ellos distinguen cuatro fases: una primera de investigación, una segunda fase intermedia, una tercera de juicio, y la cuarta de ejecución.

Durante su exposición el académico se refiere básicamente a la etapa intermedia, la que explica surge en varios de los códigos con dos objetivos principales.

El primero ha sido controlar la suficiencia acusatoria, es decir, que la acusación del Ministerio Público tenga seriedad y razonabilidad mínima, lo que se ha desdibujado en tanto los estándares de control han sido más bien laxos y burocráticos.

El segundo objetivo es el control de admisibilidad sobre la prueba, es decir, que al juicio no llegue cualquier información o soporte, sino que estos sean objeto de un control previo, específicamente, a través de una audiencia intermedia, de control o preparación del juicio oral. Este segundo objetivo, a diferencia del primero, ha sido la parte fuerte de esta etapa intermedia.

Explica Rafael Blanco que “el control de admisibilidad sobre la prueba resulta crítico para permitir un juicio oral en condiciones razonables, y así cumplir la promesa que se hizo a los ciudadanos cuando se construyeron los modelos de juicio en América Latina”.

Sin embargo, este tipo de juicios han sorteado una serie de dificultades en la región, siendo una de las más importantes, que ha llegado información que los ha ralentizado, los ha hecho excesivamente burocráticos y extensos en el tiempo. De ahí, señala Blanco, la importancia de reflexionar sobre la fase intermedia e intentar descubrir las explicaciones a los problemas que se han originado.

El sistema acusatorio, puntualiza el académico, diseño esta fase intermedia para generar un muro de contención y control sobre los registros que entregan información a la fase de prueba para la decisión en el juicio.

Otro de sus objetivos ha sido permitir el descubrimiento probatorio efectivo para ambos litigantes (fiscales y defensa) como para otros abogados con atribuciones procesales. Esto significa, explica, que todos descubren sus pruebas, tanto para la prueba de cargo como descargo, lo que nos lleva a la idea del “contradictorio”. Este descubrimiento probatorio no es solo una prueba de transparencia, es una condición necesaria para producir confrontación en un juicio, y ejercer y ampliar el principio de contradictoriedad y,a la vez, ofrecer una mejor calidad de información para el juez.

Ante esto, Blanco plantea la pregunta ¿por qué decimos que el juicio es tan complejo y sofisticado? porque el juicio tiene un dispositivo de control de mayor sofisticación que las otras etapas del proceso penal, cada información que ingresa es sometida a cinco dispositivos distintos para controlar su calidad.

El siguiente objetivo de esta fase es garantizar el juzgamiento oportuno, es decir, que no todas las pruebas que las partes pretenden ingresar debieran llegar a juicio, y eso supone mecanismos de control sobre el volumen de información y que existan contornos de tiempo razonables.

Otros aspectos importantes a considerar, señala Blanco es que la audiencia permita evitar que al juicio ingrese prueba ilícita, entendida como aquella que ha sido obtenida con vulneración de derechos y garantías, como también registros de investigación de mala calidad, con información desmesurada, innecesaria o impertinente.

Pero, pregunta el académico, ¿ dónde comienzan los problemas? En los puntos de prueba; en la decisión de qué controlar, como también en el análisis de la pertinencia legal, licitud y fiabilidad de las pruebas.

Es claro en señalar que la laxitud con la que muchos jueces y juezas controlan la prueba que presentan las partes tiene como consecuencia que terminan ingresando al juicio pruebas que no merecieron nunca entrar.

Otros temas en los que el académico identifica importantes desafíos y espacios de mejora se refieren a los testigos de oídas y testigos de carácter o conducta, como también en lo referido a las pruebas periciales. Frente a esto, su propuesta es construir modelos que establezcan criterios y estándares de admisibilidad mínimamente razonables.

En la parte final de su exposición, Blanco señala que todas las construcciones que ha importado América Latina desde los modelos anglosajones y otros, requieren pasar por un cedazo o punto de control que nos permita generar un cuerpo de reglas estables en el tiempo para que fiscales y defensores puedan conocer cómo actuarán jueces y juezas en la etapa intermedia, y de esa manera estar en condiciones de proyectar y hacer proyecciones de sus casos en función de esos criterios.

Por el contrario, si esos criterios de admisibilidad son heterogéneos, poco estables o dependen de cada juez o jueza ante quien litiga, se genera un problema de predictibilidad que es posible encontrar hoy en varios de nuestros países. Es común encontrar fiscales y defensores que no saben cuáles son los criterios que se aplican para admitir o rechazar una prueba.

Entonces, concluye Blanco, tenemos una deuda pendiente en la región con relación a esta etapa intermedia, que como hemos visto es crítica y vino justamente a controlar las malas prácticas de los sistemas mixtos o inquisitivos reformados.

Para que la promesa del juicio sea efectiva, necesitamos mejorar las reglas, estándares y criterios con los cuales hacemos control de admisibilidad probatoria, y eso es una tarea pendiente para distintos actores (academia, sistema acusatorio, etc). Si no lo abordamos, entonces, los sistemas acusatorios de cuatro fases no funcionan, y en eso nos jugamos los derechos y garantías, y los principios según los cuales prometimos mejorar los modelos acusatorios para nuestros países de América Latina, afirma Blanco.

Si quieres escuchar su clase magistral, sigue este enlace:

Fuente: Observatorio Económico/FEN-UAH

Carlos J. García: Después de la pandemia ¿podrá nuestra economía crecer a tasas que en el mediano plazo nos permitan alcanzar los niveles de desarrollo e ingresos que otras economías registran, como Canadá, Nueva Zelanda, Australia, etc?”

En su artículo “Crecimiento estancado: desafíos y líneas de acción”, publicado en la Revista Observatorio Económico,  el investigador CiPP y académico UAH, reflexiona sobre esta pregunta y plantea que los desafíos no son menores, puesto que indicadores señalan que el país saldrá debilitado de la actual crisis para enfrentar este objetivo.

Analiza la situación de nuestra economía en varios aspectos que, según diversos expertos, son determinantes del crecimiento económico: el capital físico, el capital humano y la tecnología, junto a las instituciones y reformas estructurales apropiadas, los que serían vitales para explicar por qué los países son exitosos o simplemente fracasan en sus esfuerzos de alcanzar niveles de ingresos altos.

Señala García que si consideramos la inversión en capital físico y humano en Chile, las cifras son desalentadoras.

La inversión, la primera década de este siglo, medido por el crecimiento promedio trimestral –desestacionalizado, respecto del período anterior, descontando la crisis financiera internacional– fue de 2,7%. En cambio, antes de la crisis de COVID, esta tasa era solo de un 1%.

Por el lado del capital humano, colegios,institutos y universidades han trabajado mayoritariamente on-line por la pandemia, reduciendo su impacto educativo. Peor, la irrupción del trabajo robótico en el mediano plazo probablemente deje aún más atrás a nuestra fuerza laboral.

Agrega que a este escenario negativo se debe adicionar otro elemento no menos traumático: la crisis ambiental. Y propone un sin número de preguntas, sin respuestas exactas:

¿Cómo se verán afectadas las ventajas comparativas con este cambio? ¿Podremos seguir exportando bienes agrícolas que son intensivos en el uso de agua y propios de un clima templado no desértico? ¿Cuánto subirán los precios de los alimentos que importamos? ¿Cuánto subirán los costos de producción el reemplazo de combustibles fósiles? Un sin número de preguntas, sin respuestas exactas.

Como último punto en el análisis de los determinantes del crecimiento, se refiere a las instituciones de nuestro país. Es claro en señalar que reformas solo de mercados no son suficientes.

El remedio que hemos buscado, agrega García, es una nueva constitución, sin embargo, todos sabemos que una de las discusiones de fondo va más allá de redactar esta constitución, sino que incluye los ajustes que debemos hacer al sistema económico y, por tanto, las nuevas instituciones que adoptaremos para impulsar el crecimiento en estos tiempos difíciles.

Concluye diciendo que en vez de una discusión estéril entre mercado y Estado, debiéramos redirigir nuestros recursos escasos a inversiones públicas que aseguren, primero un salto único en nuestro capital humano, para que los más jóvenes puedan acceder a educación superior de muy alta calidad, es decir, una revolución educativa orientada hacia las nuevas tecnologías y a buscar soluciones imaginativas para enfrentar el cambio climático y sortear las restricciones que impondrá.

Segundo, inversión en infraestructura para que nuestra economía

siga siendo competitiva en los mercados internacionales (puertos, carreteras, embalses, nuevas energías, etc.).

Ambos elementos son claves para recuperar el crecimiento de principio de siglo, por el contrario, con una población creciendo a un 1% cada año y sin mejoras en la productividad, nos acercaremos peligrosamente a un equilibrio con menos empleos y más inflación por aumento de costos, termina el académico.

Revisa su columna completa en FEN UAH.

Enrique Rajevic en ChileVisión, “cuando uno entra a trabajar a la administración pública, tiene un compromiso con los ciudadanos/as de este país de hacer bien su trabajo en forma permanente, y no con el ideario de la autoridad de turno”.

El investigador CiPP y académico UAH, fue entrevistado para el reportaje de Chilevisión Noticias titulado «Exigen más transparencia: Polémicos contratos de nuevos alcaldes pese a denuncias de millonarios déficits».

Sobre la existencia de cargos de confianza en el sector público, Rajevic señaló que esta situación genera un mayor riesgo o tentación de transformar al personal de la administración pública en personas que sean leales a una autoridad en particular, y no a la institución.

Si bien reconoce que existe un patrimonio, una ética y dignidad de la función pública que se mantiene, este tipo de prácticas son un lastre que puede afectar que se cumplan.

A modo de recomendación, señala que es necesario modificar el Estatuto legal del empleo público con relación a los cargos de confianza, tanto a nivel municipal y nacional, de modo de garantizar que la regla general sea el ingreso a través de concursos públicos.

Uno esperaría, indica Rajevic,  que hubiera una distinción clara entre el gobierno y la administración pública, es decir, entre aquellos que han ganado las elecciones en forma legítima y diseñan las políticas públicas, y aquellos que las implementan.

Es claro en señalar que cuando uno entra a trabajar a la administración pública, tiene un compromiso con los ciudadanos y ciudadanas de este país, de hacer bien su trabajo en forma permanente, y no con el ideario de la autoridad de turno. El principal problema que provocan estas excepciones es que esto se empiece a perder.

Concluye señalando que terminar confiando en el buen o mal criterio de las autoridades, no es razonable. Debemos tener una norma que nos garantice la predominancia del principio del mérito y no del principio de la confianza.

Para ver la nota completa, sigue este link.

 

Pedro Güell en el medio La Voz de los que sobran: “Las ambivalencias en los roles de los nuevos gobernadores electos y de los delegados presidenciales regionales se está traduciendo en conflictos”

En su columna de opinión, el investigador CiPP y académico UAH, señala que que está ocurriendo lo que muchos anunciaron: las ambivalencias en los roles de los nuevos gobernadores electos y de los delegados presidenciales regionales se está traduciendo en conflictos. Lo que todavía no sabemos bien es a dónde van a conducir esos conflictos. Una cosa parece relativamente clara: tienen los días contados.

Plantea que, a  la luz del proceso constituyente, es probable que la nueva constitución modifique las actuales figuras del gobernador y del delegado en favor de mayores competencias para la autoridad regional electa. Eso aclarará los roles y establecerá mejores mecanismos para regular las relaciones entre ambas autoridades. Pero para que ese eventual cambio entre en vigor faltan por lo menos dos años.

Se pregunta, entonces, ¿Y entre tanto qué hacemos? ¿Nos sentamos a esperar y nos desgastamos en las peleas pequeñas en que se está transformando la relación entre el delegado y el gobernador?

Güell señala que dos años es mucho tiempo para esperar mejores condiciones para el trabajo regional. Se corre el riesgo, además, de que se instauren ciertas formas de operar o estilos de liderazgo que posteriormente sean una dificultad para el buen ejercicio político. 

Pero hay que partir despejando una posible confusión, señala el investigador: la necesaria lucha por ampliar las competencias del gobernador puede hacernos creer que el objetivo es traspasar los antiguos poderes del intendente hacia la actual figura y hacer de este una suerte de administrador electo.

Es claro en decir que el rol principal del gobernador regional no es administrativo. Es una autoridad política electa y su rol es la conducción política de los procesos de desarrollo y de ampliación democrática del territorio. Para ejercer ese rol debe existir un espacio social y territorial para que se de la relación entre el gobernador, el gobierno regional y la ciudadanía. Dicho espacio es la región, entendida como construcción espacial, cultural y política. 

La tarea urgente hoy, es pues, hacer del territorio regional un espacio público, de pertenencia, donde surjan conversaciones y deliberaciones, donde hayan demandas, proyectos y anhelos ciudadanos. Y es urgente porque estamos aún lejos de que nuestras regiones sean un espacio público real y activo.  

Para leer la columna completa puedes ingresar al siguiente link: https://lavozdelosquesobran.cl/una-tarea-urgente-la-construccion-politica-y-cultural-del-espacio-publico-regional/

 

Hugo Rojas en Conferencia sobre Memoria y Derechos Humanos: “El país tiene en estos momentos una gran oportunidad para revisar cómo se consagran los DDHH en la nueva constitución y cómo aumentamos su eficacia”.

Hugo Rojas, investigador asociado del CiPP y académico UAH participó en la inauguración de la Tercera Escuela de Memoria y Derechos Humanos, organizada por el Colectivo Memoria UC y la Federación de Estudiantes de la Universidad Católica (FEUC). En la oportunidad, el investigador ofreció una conferencia sobre los Derechos Humanos.

“Los Derechos Humanos son un asunto demasiado delicado como para que queden exclusivamente en manos de una sola profesión o área del saber”, fueron las palabras de inicio del académico para luego continuar con una serie de ideas explicativas.

Recalcó la importancia de comprender qué son los DDHH, proponiendo como definición que estos aluden a un conjunto de normas, valores y principios que reconocen y establecen derechos que consideramos que son fundamentales, inalienables, inherentes a toda persona independientemente de su raza, de su sexo u orientación sexual; de su nacionalidad, étnia, del idioma que hable, de la religión o creencia que profese; y de cualquier otra visión.

Explicó que su enfoque para abordar los DDHH es aquel que dicta que son un constructo social. “Yo no adhiero a las tesis que sostienen que los DDHH nos son revelados, como si fueran dogmas teológicos o que emanan de esa razón. Yo pienso que son constructos sociales”, dice. Y continúa explicando que estas normas, valores y principios son creados y aceptados por las sociedades y se han generalizado de tal manera que empiezan a influir en el comportamiento de las personas.

En tanto constructo social, la forma en que los DDHH son entendidos, ejercidos, aplicados, dependerá muchísimo del contexto social e histórico en el que van a ser discutidos o invocados. Esta, dice Rojas, es mi mirada, y reconoce que está respaldada por la  influencia que tiene de las ciencias sociales.

Destaca que los DDHH son dinámicos, en tanto toda reflexión sobre ellos ha ido evolucionando, y a pasos agigantados, los últimos 70 años. Las sociedades presionan cada vez más para que los DDHH sean reconocidos en todas partes, explica. Y añade que su definición debe ser revisada y actualizada de forma constante “Los DDHH no son dogmas revelados ni están grabados en piedra, por el contrario, se encuentran en constante ajuste por las sociedades que los actualizan”.

Otro punto relevante que menciona Rojas es que los DDHH están reconocidos en los sistemas jurídicos tanto a nivel nacional como a internacional. Logros que provienen del activismo de la sociedad civil, donde actores relevantes han cuestionado lo que se entiende por DDHH con la finalidad de ampliar ese contenido y de ajustarlo, hasta los esfuerzos que han hecho los distintos gobiernos a través de la cooperación internacional, los que han contribuido a que los DDHH hayan alcanzado un estatus de suma importancia para la mayoría de las sociedades alrededor del mundo y en la comunidad internacional. “La idea de que todos nosotros debemos ser tratados con dignidad y respeto, esa idea tiene una resonancia, yo diría, a estas alturas, universal”.

Las conversaciones sobre DDHH suelen ser casuísticas, dice Hugo Rojas, ya que muchas veces las discusiones se realizan a partir de casos concretos y en el caso a caso se va discutiendo cómo se interpretan las normas y de qué forma se pueden ir corriendo las fronteras de lo que en un día se considera como DDHH y quizás, tras los debates, el día de mañana se dirá otra cosa.

Reconoce que si bien la cultura occidental ha aportado mucho a la discusión sobre los DDHH, eso no significa que esta cultura deba seguir siendo hegemónica sobre qué es lo que se entiende por DDHH. En el mundo hay una tensión en contra del eurocentrismo que ha sido hegemónico en la manera en que tienen que ser concebidos los DDHH, puesto que imponer una sola visión respecto de algunas sociedades en desmedro de otros enfoques, también puede ser considerado como una vulneración a los DDHH, argumenta el académico.

Rojas explica lo que se conoce como tridimensionalidad de los DDHH, esto es, las 3 dimensiones potentes de las discusiones sobre DDHH que, siendo distintas, son complementarias: la filosófica, sociológica y dogmática-jurídica.

La dimensión filosófica intenta responder a preguntas como ¿cuál es la base de los DDHH?, ¿por qué tenemos que respetarlos?.

La dimensión sociológica se concentra en el aspecto empírico de los DDHH, y busca responder ¿Cómo se entienden y cómo se utilizan en una sociedad los DDHH? ¿Cómo funcionan en la realidad social esos DDHH que estamos reconociendo y consagrando en el sistema jurídico?; y

Por su parte, la dimensión dogmática-jurídica analiza la normativa de los DDHH y el contenido de las normas donde estos se reconocen y se consagran en los ordenamientos jurídicos nacionales e internacionales.

Sobre el contexto actual, Hugo Rojas enfatiza la importancia de que los derechos ratificados por Chile sigan teniendo rango constitucional, de modo que ninguna ley o norma de rango inferior pueda contravenirlos. En consecuencia, dice, el país tiene en estos momentos una gran oportunidad para revisar cómo se consagran los Derechos Humanos en la nueva constitución y cómo aumentamos su eficacia.

Finalmente el investigador hace un llamado al mundo educacional a que se busquen diversas maneras de contribuir a que los DDHH sean eficaces, protegidos, respetados, resguardados y consagrados, por ejemplo, en el contenido de los cursos o tesis.

Termina su intervención con una invitación a los y las estudiantes: “Ojalá se animen a dedicar sus vidas profesionales a los Derechos Humanos, vale la pena y le da sentido a la vida”, finaliza.

Para poder ver su conferencia, ingresa en el siguiente link.

Fabian Pressacco e Ignacio Cienfuegos, investigadores CiPP y Felipe Livert, todos académicos de la UAH, publicaron el artículo «Impactos desiguales de las cuarentenas en los ingresos municipales: desafíos en la gestión financiera de emergencia y resiliencia local» en Revista Iberoamericana de Estudios Municipales, 2021.

El texto analiza el efecto de la decisión política de implementar cuarentenas totales en los ingresos municipales, enfatizando el impacto heterogéneo que tuvo a nivel territorial y socioeconómico. El método utilizado para determinar el efecto de la política en el crecimiento de los ingresos propios municipales fue el análisis de datos de panel con efectos fijos combinados.

Los resultados indican que todos los municipios se vieron afectados por la pandemia, particularmente, el impacto de la política a nivel territorial fue mayor en municipios metropolitanos, mientras que, a nivel socioeconómico, las comunas con mayor porcentaje de población pobre tuvieron un menor crecimiento de los ingresos.

A partir de estos resultados, se sugieren medidas de política pública asociadas a la gestión financiera de emergencias, cambios en la institucionalidad local y en las relaciones intergubernamentales.

En la parte final del estudio, los autores señalan que si bien el régimen político municipal vigente garantiza la autonomía municipal como norma constitucional, se trata de una autonomía acotada que se expresa en tres ámbitos.

En primer lugar, los municipios no tienen atribuciones para participar en los procesos de decisiones sobre temas relevantes y que afectan sus funciones o la calidad de vida de la ciudadanía local.

En segundo lugar, el sistema de financiamiento de los municipios reconoce muy poco margen de maniobra para que los municipios generen nuevos tipos de ingresos, o puedan modificar las tasas asociados a distintos tributos; tampoco tienen la posibilidad de endeudarse salvo a través de una ley aprobada en el Congreso.

Y, tercero, en lo que respecta a las crisis, el sistema no considera una institucionalidad para enfrentar este tipo de situaciones.

En este contexto, señalan, las transferencias asociadas a desastres debieran estar supeditada a criterios objetivos de manera de reducir la discrecionalidad y el sesgo partidista en la distribución de recursos.

Para conocer la publicación, sigue el enlace: Impactos desiguales de las cuarentenas en los ingresos municipales: desafíos en la gestión financiera de emergencia y resiliencia local

Eduardo Saavedra, director académico del CiPP-UAH, realizará asesoría técnica al recién conformado “Comité para la Fijación de Límites a las Tasas de Intercambio”. En su elección, se consideró sus conocimientos y experiencia en materias de libre competencia y regulación de tarifas, y conocimiento del funcionamiento del mercado local”.

La elección de Saavedra,  “se realizó considerando factores tales como los conocimientos y experiencia en materias de libre competencia y regulación de tarifas, conocimiento del funcionamiento del mercado local y disponibilidad inmediata para realizar un trabajo en los plazos exigidos por la Ley. Asimismo, se consideró especialmente relevante su experiencia como Ministro del TDLC y la ausencia de conflictos de interés con las partes involucradas en el proceso”, dice el acta de la sesión.

El Comité para la Fijación de Límites a las Tasas de Intercambio, creado por la Ley N° 21.365,  es un órgano de carácter técnico y autónomo, que se relaciona con el Presidente de la República a través del Ministerio de Hacienda. La instancia, según publica este Ministerio, realizó su primera sesión el 6 de agosto de 2021 y en ella acordó trabajar con sentido de urgencia, iniciar el proceso para determinar límites a las tasas de intercambio, y contratar una asesoría técnica que contemple, entre otras materias, la caracterización del grado de desarrollo de Chile respecto a los medios de pago en general y de las tarjetas de pago en particular, un análisis detallado de las posibles metodologías para calcular límites a las tasas de intercambio, y la aplicación de las metodologías analizadas considerando las particularidades encontradas en el caso de Chile.

Sus miembros titulares son: Hugo Caneo Ormazábal, designado por el Ministerio de Hacienda y quien preside el Comité; Catherine Tornel León, designada por el Banco Central y quien es vicepresidenta por el plazo de un año; Carolina Flores Tapia, designada por la Comisión para el Mercado Financiero; y Gastón Palmucci Sclerandi, designado por la Fiscalía Nacional Económica.

Su función principal es determinar los límites a las tasas de intercambio (TI) aplicables a transacciones con tarjetas de pago, entre emisores y operadores, correspondientes a la venta de bienes o la prestación de servicios por entidades afiliadas en el país, sea que los pagos respectivos se realicen en forma directa o por intermedio del respectivo titular de marca de tarjetas.

Lo que se persigue es establecer condiciones tarifarias orientadas a la existencia de un mercado de tarjetas de pago competitivo, inclusivo, transparente y con fuerte penetración, y que asimismo considere el resguardo del eficiente y seguro funcionamiento del sistema de pagos minoristas.

Saavedra es ingeniero comercial de la Universidad de Chile, magíster en Economía de la Universidad de Georgetown (EE.UU.) y doctor en Economía de la Universidad de Cornell (EE.UU.). También fue ministro titular del Tribunal de Defensa de la Libre Competencia (TDLC) entre 2014 y 2020, y actualmente es profesor asociado de la Universidad Alberto Hurtado, director académico del CiPP y ha sido consultor de empresas y organismos públicos, nacionales e internacionales, en materias de libre competencia y regulación de tarifas.

Enlace de referencia.

Pedro Güell en Seminario CEP sobre la élite chilena: “Dado que las élites siempre van a existir, la pregunta correcta es si las formas de influencia y liderazgo de la actual élite chilena, están a la altura de los desafíos de la sociedad presente”

Pedro Güell, investigador asociado del CiPP y académico UAH, participó en el Seminario “Scanner a la elite chilena: ¿Homogénea o diversa?” organizado por el Centro de Estudios Públicos (CEP). En la ocasión, Güell participó como comentarista, junto a Loreto Cox, de la presentación realizada por Jorge Atria y Cristóbal Rovira, autores del Estudio COES sobre la élite cultural, económica y política en Chile.

Pedro Güell parte afirmando que un estudio sobre las elites es importante y valioso ya que estas pueden cambiar de forma, de estilo, de orientaciones, pero siempre han existido y seguirán existiendo. La razón es sencilla, dice el académico: en cualquier época, la vida social tiene un grado de complejidad importante y eso requiere de mecanismos de coordinación, y uno de esos mecanismos que las sociedades han inventado o descubierto, es precisamente la influencia y el liderazgo de unos pocos sobre muchos. 

Esta distinción entre influir o ser influido o liderar y ser liderado, es como el propio hecho del poder, una relación estructurante de la vida social, explica. Mientras más compleja es la sociedad, como las actuales, más necesarios son estos mecanismos de influencia y de liderazgo. Porque otros mecanismos de control, como las leyes, o ciertos mecanismos culturales de control como las ideologías o las creencias, en el actual contexto tienden a debilitarse. 

Explica que los llamados procesos de desinstitucionalización o pluralización cultural, tienden a debilitar los mecanismos institucionales y formales de coordinación. Y por la diversidad que producen, tienden a fortalecer o favorecer el surgimiento de estos liderazgos centrados en influencia y conducción. 

Entonces, y dado que las élites siempre van a existir, la pregunta que debemos hacernos no es si es bueno o no que existan. “La pregunta correcta es si las formas de influencia y liderazgo de la actual élite chilena, están a la altura de los desafíos de la sociedad presente”

Preocuparse de esto, continúa, significa preguntar por las concepciones que las elites tienen sobre su propio liderazgo. Y la conciencia que tienen sobre su relación con la sociedad y especialmente, preguntarse por la porosidad y capacidad de adaptación o velocidad adaptativa de las propias élites. 

En su comentario, Güell reflexiona a partir de algunos de los datos presentados por los autores del estudio, que le parecen particularmente significativos.

Uno de esos datos, muestra que en Chile las élites existen como un actor, como una identidad sociocultural específica, es decir, las elites no son un mero agregado estadístico circunstancial, como lo sería un nivel de ingresos similar y diferente al de la población. Sino que hay formas de orientación, de conciencia y de percepción que son específicas. Comenta que las elites son expresiones del propio hecho de ser elite; son expresión de diferencia con la ciudadanía general; la elite se constituye en la diferencia.

Otro de los datos del estudio muestra que las diferencias de posicionamiento ideológico de las elites y de la ciudadanía, son en general menores que las diferencias de opinión frente a otros temas.. Es decir, que si bien hay diferencias, incluso considerando la diferencia de la elite económica respecto a las dos élites que identifica el propio estudio, esas diferencias ideológicas o de autoposicionamiento político, son menores que las diferencias respecto a otros temas, como las desigualdades de trato, la importancia del conflicto mapuche, la confianza en la empresa privada, entre otros.

Entonces, si existe esta diferencia que va más allá del autoposicionamiento ideológico  y es más fuerte que ella, la pregunta es cuál es esa diferencia específica? o dicho de otro modo, ¿qué hace ser a un miembro de la elite, un miembro de la elite? Creo que es necesario estudiar cuál es el fundamento de la diferencia entre élite y ciudadanía. 

Y también debe estudiarse, agrega Güell, cuál es el grado de conciencia o de autoengaño que tienen las elites acerca de en qué se basan sus diferencias con la sociedad. Es decir, cuál es el grado de conciencia del fundamento de esas diferencias. Este punto es importante porque, en esas diferencias específicas, radica parte importante de las ideas acerca de cómo las élites deben relacionarse con la sociedad. Explica que lo que importa no es la diferencia en sí, sino en qué medida el fundamento de la diferencia es lo que permite entender las formas de relación. Porque cuando hablamos de desconexión, explica Güell, como gran riesgo político entre élite y ciudadanía, lo que estamos hablando precisamente es de relación y lo que tenemos que tratar de entender es qué modelo y qué razones hay detrás de esas formas de relación, más allá de los hechos estadísticos que explican algunas de esas diferencias.

Finalmente Pedro Güell comparte algunas reflexiones finales.

Como quiera que se juzgue a las elites, dice el académico, ellas responden a un cierto patrón de acción que no es arbitrario ni casual. La élite no es un simple agregado estadístico y ese patrón no es primariamente ideológico político, medido como autoposicionamiento político. 

Entonces es necesario estudiar cuáles son estos patrones de identificación y de autoconciencia de las elites, para poder estudiar las justificaciones de la forma en la que se relacionan con la sociedad. Sólo entendiendo esta forma de relación podemos hacer una crítica de su adecuación o inadecuación. Esto nos ayudaría a superar cierta mirada que tiende a confundir las insuficiencias de la actual élite con la inutilidad de las élite per se.

También señala que el estudio ha dejado clara la importancia de la renovación de las élites, lo que lleva a una reflexión política. El estudio refuerza lo que desde hace rato se sabe: las élites muestran un alto grado de oligarquización o de autoclausura hacia la sociedad, que representa un riesgo para la democracia y el desarrollo. Por eso, resulta importante avanzar en el estudio de cuáles son las condiciones favorables para el recambio de las élites, así como para mantenerlas porosas.

Termina diciendo que no tiene una mirada optimista sobre las posibilidades de cambio endógeno de las élites. Creo más bien, dice Güell, en la capacidad de la acción política y de la protesta social para condicionar esos cambios. 

Para ejemplificar lo anterior, indica que existen iniciativas concretas — como las leyes de cuotas; el fortalecimiento y gratuidad de la educación pública de excelencia; las carreras funcionarias en sector público; las leyes de tributación sustantiva; la rotación de los cargos de elección; hasta las formas de ordenamiento de espacio público y transporte público –, que resultan en formas de impulsar la porosidad y la circulación entre las elites y la sociedad que, cree, es el punto central que se debe discutir. 

Para poder ver el seminario completo puedes ingresar en el siguiente link: https://www.cepchile.cl/cep/noticias/notas-de-prensa/seminario-scanner-a-la-elite-chilena-homogenea-o-diversa

 

Humberto Borges en seminario sobre la Difusión en la Investigación Contable, CAPIC: “El SII debe tener una nueva estructura, con más dotación, acorde al momento y desafíos actuales”.

El pasado jueves 26 de agosto el investigador asociado al CiPP y académico UAH, Humberto Borges, participó en el Seminario Internacional de Difusión en la Investigación Contable CAPIC organizado por la Universidad de las Américas. En la oportunidad el investigador realizó una ponencia que tituló “Cambios tributarios propuestos por los candidatos presidenciales y efectos en las pymes”, que se centró en los tres grupos que hicieron primarias o consulta ciudadana.

Es claro en decir que hoy enfrentamos una situación no sólo con pandemia sino que falta de recursos por parte del Estado.

En cifras concretas, Borges explica que se invirtieron $5,5 billones, equivalentes a un 2,77% del PIB, y el presupuesto del Gobierno era de $2,9 billones, un 1,46% del PIB. El mayor aumento del gasto destinado a paliar los efectos de la pandemia, se financió en un 58% mediante reasignaciones de los presupuestos de diversos ministerios, servicios y otros órganos públicos. Y el 41,5% restante con recursos adicionales. “Hay muchos recursos públicos que se han perdido o se han tenido que invertir apresuradamente dada la situación de pandemia, para recuperar empresas; la salud; entre otros problemas”, explica Borges.

A raíz de esto y en términos internacionales, hace una comparación con la OCDE destacando tres puntos relevantes en donde existen diferencias marcadas: seguridad social, impuesto sobre la renta de individuos y el IVA. Explica que al ser Chile un país parte de la OCDE deberíamos intentar minimizar la brecha en cuanto a cifras.

Si hablamos de las propuestas que han realizado los candidatos, dice, surgen seis puntos importantes a analizar: Impuesto al patrimonio; IVA Diferenciado; Royalty Minero; Norma general Anti – Elusión e Impuestos Verdes.

En su exposición, analiza cada una de estas propuestas, señalando algunos pro y contra a tener en cuenta, y realiza algunas propuestas.

Sobre el Impuesto Patrimonial, señala que surgen problemas al calcular la base patrimonial, pues no hay información, y recuerda que los candidatos en los debates de las primarias señalaron que no existe información en los ministerios, que es donde se podrían encontrar datos del patrimonio de las personas. El patrimonio que se propone se estima que será de US $5 millones, como base, desde ahí hacia arriba se cobraría. Frente a esto señala, “Si se llega a calcular bien la base patrimonial, no se afectaría a muchas personas en el país”, dice el investigador.  Explica, además, que es importante considerar el concepto de los “súper ricos”, pues si corresponde sobre 5 millones de dólares, sería un grupo muy pequeño el que se vería afectado. “Yo no estoy de acuerdo con esa visión. En cambio sí con un impuesto muy parecido al que ahora se está estableciendo, aunque también esperaba que para una parte de las empresas este aumente a un 302%, dice.

En cuanto al Royalty Minero explica que se está estableciendo la idea de que sea un 3% progresivo, en términos de toneladas de cobre o litio ya producidas. La alternativa es que sea un 3% fijo, pues al ser progresivo haría más complicado los cálculos y no incentivaría a que se haga bien el trabajo con las toneladas.

Respecto a la norma anti elusión, indica que existen dos puntos de vista: en 2017 el ex director del SII, Michel Jorrat, dijo que existe una evasión del 5,5%. Esto es grave, dice, porque es una cifra alta y se debe disminuir. Por otro lado, nos encontramos con la situación actual, la desintegración de los tributos, que por un lado podría ser positiva, pero también hay que recordar que existe una desintegración mediana que afectó al impuesto global.

Con respecto al IVA diferenciado comenta que se trata de un impuesto muy regresivo. Crear una canasta básica con productos elementales como alimentos, educación y medicamentos, afectos a una tasa del 5% (excluyendo alimentos altos en azúcares y grasas saturadas), en el caso de los demás productos serían afectados con el actual 19%. La recaudación del IVA producirá un mayor ingreso directo a las personas de escasos recursos. Si se aplica sólo a los alimentos saludables en 10 años disminuirían los costos de salud por diabetes, obesidad y algunos cánceres, dice Borges.

Finalmente menciona el Impuesto Verde y aclara que en Chile existe solo para los automóviles nuevos, livianos y medianos, dependiendo de su rendimiento urbano. Pero no existe una política completa sobre los efectos del CO2 ni se visualizan otras formas de impuestos, que podrían ir contra las empresas o, por otro lado, dejar de lado los impuestos.

A modo de síntesis, Borges señala que con todas estas medidas analizadas se generarían efectos tanto para las empresas como para las personas naturales. En cuanto a los primeros, indica el royalty minero, los impuestos verdes, la desintegración y norma general anti elusión. Mientras que, para las personas, se le suma el impuesto al patrimonio y el IVA diferenciado.

Para cerrar, el investigador hace tres críticas generales: en primer lugar, dice que estas no son propuestas que integren crecimientos en regiones, igualdad y apoyos ecológicos. Segundo, que las políticas no están interrelacionadas con un cambio cultural y social (lo que explica el estallido social). Y finalmente, es claro en decir que se requiere de una modernización del Estado. El SII debe tener una nueva estructura, con más dotación y también capacitar. “Pero lo que más necesita, enfatiza, es tener una estructura acorde al momento y desafíos actuales”.

Para poder ver su ponencia completa puedes ingresar en el siguiente link.

Marcela Perticará, sobre el Informe Final de la Comisión para la Recuperación del Empleo “En la medida en que se liberen las restricciones a ciertas actividades, como turismo y restaurantes, y bajo condiciones sanitarias favorables, el empleo debería retornar a niveles prepandemia”.

De la mano de las medidas de desconfinamiento, el mercado laboral comienza a mostrar signos de recuperación. Esto permite proyectar que, en la medida en que se liberen las restricciones a ciertas actividades (turismo, restaurantes) y bajo condiciones sanitarias favorables, el empleo en el país debería retornar a niveles prepandemia. Un riesgo a considerar es que la digitalización de servicios y la automatización de ciertos procesos productivos, que ha sido forzada durante la pandemia, pueda desplazar a ciertos tipos de trabajadores, por lo que son precisamente estos perfiles de trabajadores quienes requerirán medidas específicas para reconvertirse y posicionarse laboralmente. Es claro que el estancamiento de la tasa de empleo está altamente influenciado por la no recuperación del empleo independiente. Este empleo, en particular el femenino, no ha podido recuperarse en un contexto de restricciones a la movilidad en general, al funcionamiento de ciertos sectores (alojamiento, actividades artísticas, comercio informal, etc.), y al cierre parcial o total de colegios, salas cunas y jardines infantiles.

Teniendo en consideración estos y otros elementos, la Comisión para la Recuperación del Empleo, de la que formo parte junto a otros 9 expertos, presentamos nuestro Informe Final donde proponemos 25 medidas a implementar, 18 de aplicación inmediata, 6 que requieren cambios legales y una medida final vinculada con la disponibilidad de información y evaluación de impacto. 

 

Hugo Rojas en seminario “Estándares internacionales para la reparación de víctimas de violencia estatal”: “Es necesario discutir cómo el Estado de Chile va a reparar a las víctimas del estallido social”.

Este jueves 26 de agosto se realizó la segunda sesión del Ciclo de Diálogos VioDemos organizado por el Instituto Milenio para la Investigación en Violencia y Democracia. El impulsor de esta iniciativa, Hugo Rojas, investigador asociado al CiPP y académico UAH, explica que “el  seminario debería contribuir a la reflexión sobre las medidas y mecanismos que se debieran implementar en Chile para reparar a las víctimas de las violaciones a los derechos humanos cometidas por agentes del estado durante el estallido social de 2019”.

En esta oportunidad, las exposiciones estuvieron a cargo de Antonia Urrejola, Presidenta de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, Fabián Salvioli, Relator Especial de Naciones Unidas sobre la promoción de la verdad, la justicia, la reparación y las garantías de no repetición, y Gonzalo Aguilar, Profesor de derecho internacional y constitucional en la Universidad de Talca.

Hugo Rojas señala que “en esta discusión se debe considerar la naturaleza diversa y la complejidad de los daños sufridos por las víctimas. Es importante discutir el alcance de las medidas de reparación que se propongan, su completitud, coherencia y exhaustividad, de modo que la amplia gama de daños provocados sea adecuada y oportunamente cubierta”.

Además, agrega que generar este tipo de discusiones es importante y también oportuno ya que es imprescindible que se discuta de manera pública cómo el Estado de Chile reparará a las víctimas del estallido social de 2019; cuáles deberían ser las medidas a adoptar a favor de quienes se vieron afectados en sus derechos fundamentales; y cómo se tendrían que implementar en el corto y mediano plazo.

Para poder ver esta segunda sesión del ciclo de diálogos, puedes ingresar en el siguiente link.

Fuente: El Mostrador

Cristóbal Madero en El Mostrador, sobre el Proyecto de Ley que establece un sistema de subvenciones para la modalidad educativa de reingreso: “Más allá de las razonables dudas, no hay más tiempo que perder”.

En su columna de opinión en El Mostrador, Madero plantea una reflexión sobre el proyecto de ley que establece un sistema de subvenciones para la modalidad educativa de reingreso, en tramitación en el Congreso desde junio de este año.

Las cifras que entrega son alarmantes. Existen en nuestro país más de 186.000 NNJ (Mineduc, 2020) que no han completado los niveles obligatorios de la escolaridad y no se encuentran matriculados en ningún establecimiento educacional.  De este total, al año 2020, 99.872 NNJ entre 12 y 21 años no se encontraban matriculados en establecimientos educacionales, ni habían egresado de cuarto medio y llevaban dos años o más fuera del sistema escolar.

Sostiene que en un sistema educativo altamente segregado como el nuestro  “no son pocos quienes pueden ver con sospecha esta modalidad pues persiguiendo un fin justo, aumentaría dicha segregación”.

Entre varios puntos relevantes, el investigador del CiPP, señala que en cuanto al respeto al derecho a la educación vulnerado de estos NNJ, no hay más tiempo que perder y esta ley sirve a ese propósito.

Además destaca que la modalidad no consiste en la creación de escuelas de reingreso aisladas, sino de una subvención a programas diversos, que considerando la edad y años de rezago de los NNJ, busquen el recompromiso con (reinserción a la educación regular), y el reingreso al (aulas o espacios de reencuentro educativo) sistema educativo.

Revisa su columna aquí.

Fuente: La Tercera

Miriam Henriquez en La Tercera, sobre la propuesta de reglamento presentada por la Comisión de Reglamento de la Convención Constituyente “Esta primera propuesta, disipa las dudas iniciales“.

Henríquez publicó en La Tercera una columna de opinión donde argumenta que, en tiempo récord, la primera propuesta de reglamento presentada por la Comisión de Reglamento de la convención constituyente disipa las dudas iniciales sobre la capacidad de este órgano de cumplir con el mandato entregado por la ciudadanía y plantea mecanismos para un texto constitucional coherente.

¿Cuáles son los “riesgos” de que las y los convencionales no sean expertos en asuntos constitucionales o no tengan experiencia en la redacción de una norma jurídica? ¿Cuáles son las posibilidades y consecuencias de que el borrador de Constitución sea un texto incoherente? Estas y otras preguntas, señala Henríquez, inquietaron a los electores en el plebiscito de apertura al momento de decidir por el órgano constituyente, pero sobre todo en las elecciones de las y los integrantes de la Convención Constitucional.

Señala que en la primera propuesta de reglamento se plantean una serie de mecanismos que van desde principios rectores, lineamientos, un número acotado de comisiones temáticas, debates y votaciones sucesivas.

Destaca, dentro de los principios rectores, el de la “coherencia”, el que incluso queda garantizado a través de un órgano especialmente encargado de hacer consistente el texto constitucional: la Comisión de Armonización.

Para leer su columna completa, sigue este link.

Pedro Güell en Bío Bío TV: “La confianza de la ciudadanía en la Convención es la mayor base para la eficacia del trabajo de esta instancia”.

En esta séptima edición del programa VeoVeo Constituyente emitido por Bío Bío TV del que Miriam Henríquez y Pedro Güell, investigadores CiPP y académicos UAH son panelistas permanentes, participaron además el economista Guillermo Larraín y la presidenta de Chile Transparente, Susana Sierra. 

Como cada programa los panelistas analizan la semana y mencionan aquello que más les llama la atención. En esta edición, el hilo conductor de la conversación se centró en la aprobación de la regla de los dos tercios, entre otros temas. 

Susana Sierra realza la aprobación de los dos tercios haciendo hincapié en que esta noticia es positiva por la confianza que la ciudadanía deposita hacia la Convención. 

Por su parte, Guillermo Larraín alude al poco entendimiento de lo que significan los dos tercios: “cuando se impuso los dos tercios, el temor que existía era que la derecha hubiera podido acceder a través de la votación a un número lo suficientemente grande, un tercio más uno, que hubiera impedido acuerdos y por lo tanto le hubiera dado poder de veto. Llama la atención que todavía se insista en la importancia de este número desde la perspectiva del ejercicio del veto que no lo tiene nadie en este minuto”.

En palabras de Miriam Henríquez, lo que está ocurriendo en la convención es confirmar, de alguna manera, un lineamiento que había fijado esta constitución para que la aprobación de las normas constitucionales se realice por los dos tercios, más allá de que se esté innovando en una mayoría, lo que aquí se está haciendo es confirmar esa mayoría que estaba prevista en relación con una propuesta que era distinta. 

Alcanzar los dos tercios es posible, continúa la investigadora. “Hemos visto que hay muchas votaciones que han superado ampliamente los dos tercios; votaciones de 120, de 124 y hasta de 154, o sea, prácticamente la unanimidad ha concurrido a tomar decisiones muy relevantes por estos días”. La académica es clara en decir que el trabajo de la Convención Constitucional ha avanzado en torno a amplios consensos y lo destaca, pues el miedo o el cuidado que había previamente, incluso a la elección de los convencionales constituyentes, era que esa mayoría fuera inalcanzable. “La conformación de la Convención, el funcionamiento y el trabajo de los distintos grupos, da cuentas de que esa mayoría es posible”. 

Otro tema que los panelistas abordaron en este capítulo fue “la exclusión del término República”. Y para profundizar en aquello, Miriam Henríquez deja la pregunta abierta: ¿es realmente un tema o ha habido una sobrerreacción? 

Pedro Güell comparte su parecer y explica que no se trata de negar las diferencias sino de crear mecanismos de acuerdo para procesar las diferencias. “Yo no veo por dónde la idea de República pueda ser opuesta a lo plurinacional. La idea de República significa el compromiso de los individuos con la prioridad de lo público. Eso perfectamente alberga las diferencias culturales, nacionales, etc. Aquí hay una sobrerreacción simbólica que no va al contenido de fondo”. 

Quienes propusieron la indicación, explica Miriam Henríquez, aclararon que lo que querían señalar era en realidad que la Convención no era de la República, sino que la Convención tenía como titular del poder Constituyente a los pueblos, pero de ninguna manera “echar por tierra la República”. Esa misma comisión, continúa la investigadora, está trabajando en temas que implican la separación de poderes, que es parte de la República, entre otras cosas. Todos los elementos que ellos mismos estaban diseñando, dan cuenta de que Chile es, será y seguirá siendo una República, dice Miriam. 

Para finalizar, los panelistas exponen alguna preocupación o anhelo para los próximos días. A Pedro Güell le preocupa el desacople que aún se mantiene entre un avance en el trabajo constituyente y una percepción ciudadana que es ambivalente, no del todo fuerte, respecto al trabajo de la convención y en medio de una prensa que todavía no da cuenta de ese trabajo sistemático, profundo que se está haciendo; y una convención que no ha logrado comunicar de manera atractiva la cotidianidad de su trabajo. “Yo espero que esta semana los estudios de opinión pública den cuenta de que la ciudadanía está percibiendo con más optimismo. La confianza de la ciudadanía en la convención es la mayor base para la eficacia del trabajo de esta”, finaliza. 

Por su parte, Miriam Henríquez espera que se valore el esfuerzo y el trabajo intenso que está haciendo la convención; que los medios dejen de hacer aparente el trabajo, y que por el contrario, se considere en su justa dimensión. 

Para poder ver el programa completo puedes ingresar en el siguiente link: https://www.biobiochile.cl/biobiotv/programas/veoveo-constituyente/2021/08/20/veoveo-constituyente-la-aprobacion-de-la-regla-de-los-2-3-en-la-comision-de-reglamento.shtml

Pedro Güell en Bío Bío TV:  “¿Cuál es la conciencia de vulnerabilidad de nuestra época hoy en Chile y cómo va a tratar de superarla la constitución?

Esta sexta edición del programa VeoVeo Constituyente emitido por Bío Bío TV del que Miriam Henríquez y Pedro Güell, investigadores CiPP y académicos UAH son panelistas permanentes, tuvo como como invitados al psicoanalista León Cohen, al escritor Álvaro Bisama, y al economista Guillermo Larraín. 

Como en cada edición, los panelistas hacen un análisis de la semana para luego enfatizar en ciertos puntos específicos. En esta oportunidad se refirieron a la Lista del Pueblo y su motivación por presentar un candidato presidencial. León Cohen manifestó su preocupación frente al hecho de que los convencionales están tocando otro tipo de temas, como generar partidos políticos, en vez de estar enfocados en temas que son muy trascendentales para los ciudadanos. En esta línea, Pedro Güell comenta que “si primaba la racionalidad política, lo lógico era que no presentaran una candidatura presidencial, porque el riesgo de división interna era muy alto”. Y sigue, “uno se pregunta: ¿por qué esta irracionalidad política? Probablemente hay un tema de autopercepción y ellos se consideran más cohesionados, más fuertes y más institucionalizados de lo que de hecho son”. 

Por su parte Guillermo Larraín rescata que lo que ha pasado con  la Lista del Pueblo es un proceso de aprendizaje y vale la pena destacarlo. 

El segundo tema abordado en la conversación fue el medioambiental. Güell destaca tres puntos claves; en primer lugar el informe de la comisión sobre cambio climático de Naciones Unidas; la aprobación y el rechazo de la minera Dominga, rechazo desde la perspectiva medioambiental; y los datos del día a día en el noticiario que muestran que estamos atravesando la mayor sequía de nuestra historia. Por lo tanto, dice y se pregunta, ¿cómo todo esto irá construyendo un clima de opinión, que hará que al interior de la convención se transforme en un tema trascendental?

En esta línea, el investigador asociado al CiPP se refiere a las fragilidades y vulnerabilidades y explica que todas las constituciones son construcciones para superar la conciencia de fragilidad de una época. ¿Cuál es la conciencia de vulnerabilidad de nuestra época en Chile hoy día y cómo va a tratar de superarla la constitución? pregunta y explica: Hoy tenemos una conciencia de vulnerabilidad, esta vez una de ellas y que trataremos de superar mediante la constitución, es la vulnerabilidad medioambiental. Sin embargo, hace el alcance, en esta oportunidad el problema frente al cual nos sentimos vulnerables no puede ser resuelto mediante una constitución cuyo alcance es estrictamente del estado nacional, porque es un problema global. La pregunta es, entonces: ¿tendremos conciencia de la limitación de la propia constitución frente al problema? 

Para poder ver el programa completo puedes ingresar en el siguiente link: https://www.biobiochile.cl/biobiotv/programas/veoveo-constituyente/2021/08/13/veoveo-constituyente-las-diferencias-al-interior-de-la-lista-del-pueblo.shtml

Enrique Rajevic, investigador CiPP y académico UAH, en Taller sobre Expansión Habitacional en Zonas Rurales: “Se debe evitar legislar en estas materias a través de parches y buscar un enfoque integral”.

Rajevic expuso en en el Taller “Expansión Habitacional en Zonas Rurales: Causas, Consecuencias y Alternativas”, organizado por la Comisión de Vivienda y Urbanismo del Senado, donde planteó la importancia de evitar ir legislando en estas materias a través de parches y buscar un enfoque integral que cautele que el desarrollo de los asentamientos humanos sea sustentable.

El académico planteó que los planes son la contención y la regulación de dónde se puede construir. En esta línea, explica que las posibilidades de usar el suelo rural son cuatro: construcciones que sean compatibles; subdivisiones y urbanizaciones para ciertas finalidades como un complemento para la industria, equipamiento, turismo, entre otras; construcciones que no contemplen procesos de subdivisión y finalmente equipamientos de salud, educación, seguridad y culto con carga de ocupación inferior a 1000 personas.

Además, explicó que fuera de los límites urbanos establecidos no se puede abrir calles, subdividir para formar poblaciones ni levantar construcciones.

Todo esto, argumenta, responde a una lógica del sistema que busca preservar el suelo rural del desarrollo urbano y así destinarlo a fines que mantengan su carácter, como lo agrícola, ganadero o forestal. Esto debido a que posee un valor intrínseco para la producción alimentaria, por las economías de escala que requieren las redes y exigen urbanizar, lo que desaconseja diseminar los asentamientos humanos. Cierra esta idea añadiendo que el área rural no tiene plan, y su uso se controla con autorizaciones caso a caso.

Para concluir, el investigador cierra con algunas ideas legislativas proponiendo regular el uso “urbano” del suelo rural de un modo integral y no anecdótico. “Me parece que permitir la aplicación de la ley 19537 va en sentido contrario a eso, pues no se hace cargo del problema general, sería dar una señal equívoca a la sociedad”, dice. Y continúa refiriéndose a la modificación de la ley 20.234; “yo diría que el gran problema aquí es equilibrar cómo solucionamos los casos que necesitan ser regularizados con una mirada a futuro que evite tener que seguir y seguir regularizando. La pura regularización promueve que haya más casos a futuro, porque quiere decir que al final lo voy a lograr. Además de permitir regularización hay que abordar el tema integral con una serie de medidas que eviten la señal que esto se pueda seguir haciendo”, concluye.

Para poder ver su presentación puedes ingresar en el siguiente link a partir del minuto 03:47:59:

 

Pedro Güell, investigador CiPP, en el Evento “Calidad, Políticas Públicas y Salud”: “Es urgente debatir hoy en Chile cuáles son los valores rectores que van a definir qué es una política pública de calidad, y no cómo hacemos políticas de más calidad desde un concepto tecnocrático”.

El académico hizo esta afirmación en el evento «Calidad, Políticas Públicas y Salud: construyendo territorios centrados en el buen vivir de las personas y comunidades”, en el marco del Ciclo de Conversatorios Constituyentes por el Derecho a la Salud, donde realizó una exposición que planteó un análisis crítico e histórico sobre el desarrollo de la idea de calidad en las políticas públicas y su relación con los procesos de deliberación política, e identificó desafíos a tener en cuenta a la hora de impulsar políticas públicas que tengan sentido y sean eficaces.

Sobre el concepto de calidad, Güell precisa que se trata de una cuestión relativa que depende de lo que cada uno considera como valor. En una mirada histórica, señala que la idea de calidad de las políticas públicas, aparece con importancia a fines de los años ochenta, “antes se hablaba de otras cosas, como racionalización, modernización, y planificaciones de largo plazo, y sabemos que las palabras no son neutrales”. 

Explica que en el contexto de este nuevo neoliberalismo, la idea de calidad en las políticas públicas tuvo, al menos, cuatro significados.

Primero, la calidad implicaba alejar lo más posible las ideologías y criterios políticos del diseño e implementación de las políticas públicas. La única manera de hacer bien las cosas era por la vía de la economía, lo que fue la inspiración de la Constitución del ochenta.

Segundo, calidad significaba aumentar la eficacia de los resultados y la eficiencia de los recursos, aplicando criterios técnicos y como única unidad de medida la monetaria.

Tercero, si el costo de la provisión privada de un bien servicio era igual o más bajo que la provisión pública, entonces, la prioridad de las políticas públicas la tenían los privados, porque mientras menos cosas hiciera el Estado era mejor.

Cuarto, las políticas públicas no debían asociarse a los derechos universales al bienestar, el que sólo podía conseguirse por medio del mercado y de manera individual, lo que sustenta el concepto de “focalización”.  

En el contexto de la transición, se mantienen varias de estas ideas, y se agregan otros elementos a la idea de calidad en las políticas públicas. Güell destaca las siguientes:

El beneficiario de las políticas públicas debía ser considerado como un cliente, y las políticas públicas de calidad deben satisfacer los requerimientos de ese cliente, surgiendo con fuerza el concepto de “satisfacción usuaria”, que se expresa en los OIRS.

Una participación social, a través de las distintas formas de la Ley 20.500, “no vinculante”, pero sí con derecho a voz (COSOC, Consejos de la Sociedad Civil, entre otros). 

La idea de que el diseño de las políticas públicas tiene que estar asociado a la evidencia científica, lo que refuerza el rol de los tecnócratas frente a la intromisión de los políticos en el diseño de políticas públicas, que se expresa en la frase “diga usted lo que quiera, pero hágalo como científico,  y basado en evidencia”. Surgen los ingenieros civiles como los únicos que tienen la capacidad de modelar las políticas públicas.

Concluye Güell esta revisión histórica señalando que “No hay una definición absoluta de calidad, ni parámetros técnicos consensuales para operacionalizar lo que puede ser entendido como calidad de las políticas públicas”. 

Para el académico, existe otra manera de entender la calidad de las políticas públicas. Mi conclusión central, señala, es queno puede separarse la idea de calidad del debate sobre cuáles son los valores que deben orientar una política pública, no se trata de un hecho técnico sino político, porque lo que está en juego es la definición de qué es lo público en los derechos y cuáles son las reglas que deben guiar la vida pública,  y eso es estrictamente político”.

Por lo tanto, un debate urgente en Chile hoy es cuáles son los valores rectores que van a definir qué es una política pública de calidad, y no cómo hacemos políticas públicas de más calidad, desde un concepto tecnocrático”.

La urgencia de este debate se explica porque, a pesar de todos los avances alcanzados, la tecnocracia es la que domina el modelo prevaleciente en Chile, expresado en el “modelo Dipres”. También se explica porque buena parte de la protesta social tiene que ver con las orientaciones que hay detrás de las políticas públicas predominantes. Y finalmente, porque estamos escribiendo la nueva constitución, que es el marco básico que definirá cuáles son los criterios rectores de las políticas públicas. Y, “el debate sobre calidad de las políticas públicas es inseparable del debate constitucional”. 

Sobre cómo avanzar en una conceptualización de la calidad de las políticas públicas y qué desafíos presenta en la actualidad, señala que resulta fundamental comprender que existen diversas tendencias que están cambiando la forma de la acción pública. Una de ellas, es la complejidad, es decir, la existencia de “muchas fuerzas distintas, intraducibles unas en otras, que están operando al mismo tiempo, y que no es fácil entender el efecto agregado de todas estas distintas fuerzas, y no existe un centro rector capaz de coordinar todas estas fuerzas, ni el mercado, ni el Estado ni la política clásica”.

Esto implica, señala el académico, que las políticas públicas ya no pueden ser pensadas en formato “Estado céntricas”, tecnocráticas, lineales, o sectoriales, es decir, el modelo clásico de políticas públicas desde los ochenta. Hoy no pueden darse por supuestas las condiciones de éxito o viabilidad de una política pública, como capital social, democracia, participación, capacidad de articular demandas, gobernabilidad, entre otras. 

En este marco, el desafío más grande que tienen las políticas públicas es que están obligadas a, simultáneamente, alcanzar sus objetivos y contribuir a co-construir las condiciones sociales de su propia viabilidad, por lo que están sometidas a una exigencia inédita, y esto cambia el tipo de indicadores para medir sus impactos, superando sólo los de eficiencia económica. 

En la última parte de su exposición, Pedro Güell, responde la pregunta ¿Cuáles son los criterios nuevos que requiere el debate sobre las políticas públicas?

Parte señalando que se trata de criterios principalmente políticos, que implican una reflexión sobre el sentido de lo público, las reglas que lo regulan, y sobre los derechos. Señala que se debe luchar por resignificar el concepto de calidad en las políticas públicas, asumiendo que hoy ya no es posible un “decálogo” sobre esos criterios de calidad.

El primer criterio a considerar dice relación con la construcción de mundos de sentidos compartidos entre los actores. No se puede dar por sentado que existen esos mundos compartidos a partir de los cuales derivar las políticas públicas. En este punto, recuerda que “son infinitos los errores que hemos cometido en políticas públicas por suponer que existen estos mundos compartidos, desde el Transantiago hasta las leyes de descentralización”. Por tanto, el primer objetivo de una política pública debiera ser construir estos mundos de sentido compartido, y este debiera ser el sentido más profundo de la participación social en las políticas públicas, como condición de viabilidad de las mismas. Los derechos humanos son uno de los horizontes civilizatorios que la humanidad ha construido que deben ser considerados.

El segundo criterio a considerar es que las políticas públicas deben considerar las divergencias y puntos de conflicto como condición de calidad, lo que implica una capacidad de procesar las divergencias.

El tercer criterio es el aprendizaje como valor clave de calidad de las políticas públicas, lo que supone disponer de canales múltiples de aprendizaje y disponer de mecanismos para transformar esos aprendizajes en cambios.

El cuarto y último criterio es que en este nuevo escenario de mayor complejidad, aumenta la probabilidad del fracaso. Pocas políticas públicas terminan como empezaron y las mejores son las que supieron aprender de sus fracasos, señala el académico. Por lo tanto, el fracaso no es el fin evaluativo de una política pública, sino que un momento inevitable de ellas. Las políticas públicas deben pensarse como sistemas adaptativos, donde el fracaso es un componente de ellas, lo que supone otras lógicas de liderazgo y conducción que no lo castiguen.

Mi conclusión, termina Güell,  es que una política pública de calidad es un hecho político en sí mismo y, en las actuales condiciones, se requiere incluso más política que antes, porque las condiciones sociales requeridas, no pueden darse por supuestas. En este sentido, la calidad de la política pública depende de la calidad de la política que la atraviesa.

Si quieres escuchar su intervención, sigue este link (minuto 27:46)

https://www.facebook.com/salud.derecho.1/videos/1331383520609533/

Si quieres conocer el sitio de los organizadores, entra en www.cabildosaludesunderecho.cl/

 

 

[Congresos y Seminarios] Carolina Rojas, investigadora CiPP y académica UAH y Gabriela Cabaña, en el Congreso BIEN 2021 (Basic Income Earth Network): “en ninguna de las candidaturas presidenciales en Chile hemos visto alguna mención al tema de la Renta Básica Universal”

Carolina Rojas, junto a Gabriela Cabaña, ambas integrantes de la Red Chilena de Ingreso Básico Universal, expusieron en el Congreso BIEN 2021 (Basic Income Earth Network), Glasgow Escocia, con la ponencia titulada “La irrupción de la Renta Básica Universal en Chile: aprendizajes, posibilidades y limitaciones.”

En su ponencia, presentaron la experiencia de un año y medio de existencia de la Red Chilena y una reflexión sobre cómo Chile ha logrado instalar el tema de la Renta Básica Universal (RBU) en el centro de la agenda y discusión pública, en un contexto de crisis social y sanitaria en un corto período de tiempo, sus aprendizajes y desafíos.

Sobre el surgimiento de la Red Chilena en marzo 2020 señalan que esta se vincula directamente con el proceso social y político vivido en Chile los últimos años. Reconocen que ha existido una explosión de propuestas desde distintos centros de estudios que contemplan la idea de “universalidad” lo que resulta novedoso para nuestro país. Sin embargo, ya en el contexto eleccionario, se observa una bifurcación en la discusión pública sobre el tema. Si bien en los convencionales constituyentes se observa un interés y apertura sobre la temática, “en ninguna de las candidaturas presidenciales hemos visto ninguna mención al tema de la RBU, incluso en aquellas que habían declarado algún interés previo”.

Ahora bien, ¿cómo el debate sobre una RBU ha dialogado en Chile con las políticas sociales actuales, en particular aquellas que se han desplegado en el contexto de la pandemia?, se preguntan las investigadoras.

Sobre este punto, Carolina Rojas explica que Chile ha enfrentado la crisis del Covid 19 en un contexto de una crisis social y política, es decir, “ha sido una crisis dentro de otra crisis”.

En este escenario, señala Rojas, se han abierto posibilidades de revisar y desafiar límites que han existido los últimos 30 años y de alguna manera sobrepasar los anclajes puestos por la Dictadura Militar, en relación a cuáles son las voces legítimas para delimitar qué entendemos como sociedad como “lo posible”, y al mismo tiempo, para plantearnos contenidos para un nuevo pacto social.

Esto se ha expresado, por una parte, en acuerdos parlamentarios que han obligado al gobierno a tomar decisiones en temas que parecían imposibles; y de otra, en el surgimiento, a partir del estallido social, de una voz fuerte desde las organizaciones sociales y comunitarias que abren una forma distinta de hacer política y ponen sobre la mesa propuestas de cambio que plantean una acción del Estado más extensiva que rompa la desigualdad, y que cuestiona la voz de los expertos como la única voz debe ser escuchada.

En este escenario, continúa Carolina Rojas, se ha abierto la pregunta por la “universalidad” versus la “focalización” en Chile. Esta discusión aparece a partir de las nuevas realidades que deja la pandemia y el descrédito de un Estado cuya responsabilidad se acotaba a aquellos sectores sociales más desfavorecidos. Se ha llegado a una situación donde surgen como válidas otras dimensiones que participan en la posibilidad que las familias tienen de enfrentar situaciones de riesgo, que se puede expresar en “mirar más allá de las carencias y necesidades básicas como forma de focalización”.

Se ha puesto en cuestión el sistema de registro tecnocrático y matemático que constituye el Registro Social de Hogares (RSH), con foco en la familia. Este modelo, fuertemente estandarizado, hizo crisis el año pasado porque no da cuenta de las nuevas realidades que enfrentan las familias en el contexto de la crisis. No permite hacer algún grado de discreción respecto de quiénes son los posibles beneficiarios de las políticas estatales. Con la crisis, queda a la vista la vulnerabilidad de otras familias que habitualmente no presentaban situaciones de desventaja o precariedad, para las cuales el RSH no daba respuesta. 

Si bien en un primer momento, el gobierno optó por transferencias monetarias focalizadas, la demanda y exigencia ciudadana mostró su ineficacia y la necesidad de ampliar las coberturas.

El RSH deja, por lo tanto, de ser un instrumento para caracterizar, seleccionar y focalizar en tanto se optó por entregar beneficios al universo de personas inscritas en dicho registro, a través del Ingreso Familiar de Emergencia Universal (IFE), que ha alcanzado a 15,8 millones de personas beneficiadas.

El IFE como instrumento — dadas sus características– ha abierto la posibilidad de pensar en Chile una política de transferencias que sea universal, de alto monto, y con permanencia en el tiempo, al igual que abre una discusión sobre el financiamiento de este tipo de política. De alguna manera, pone las preguntas que han estado desafiando la conversación de aquellos que hemos buscado posicionar el tema de una RBU en Chile, ahora desde la experiencia de un programa ya implementado, concluye Carolina Rojas. 

El Congreso, realizado en modalidad on line, entre el miércoles 18 y el sábado 21 de agosto, tuvo como tema central, según sus organizadores, cómo llevar el ingreso básico desde una gran idea de cambio a la realidad. Se contó con más de 200 exposiciones, paneles y actividades, siendo una de las principales la reflexión sobre el estado de avance de la experiencia de Ingreso Básico en Escocia.

Si quieres más información del Congreso, sigue este link https://cbin.scot/bien2021/

Para escuchar la exposición de las investigadoras, puedes hacerlo en el siguiente link: https://www.youtube.com/watch?v=kJrmTJvcekohttps://cbin.scot/bien2021/

 

Cristóbal Madero, investigador CiPP y académico UAH, “La nueva Ley de subvención especial para la modalidad de reingreso, actualmente en tramitación, viene a hacer justicia a niñas, niños y jóvenes que han sido excluidos del sistema escolar”.

Una nueva modalidad de reingreso escolar fue aprobada en febrero pasado por el Consejo Nacional de Educación. A dicha modalidad le sigue una ley de subvención especial que estos días se tramita en la Cámara de Diputados. Se trata de una modalidad y una subvención que vienen a hacer justicia a niñas, niños, y jóvenes que han sido excluidos del sistema escolar. Financiar aulas de reingreso y una serie de dispositivos ajustados a este tipo de estudiantes es el fin de esta política pública. Si bien se le podría acusar de estar segregando un sistema ya altamente segregado, eso está lejos del espíritu y la letra de la ley. Para asegurar el derecho a la educación de estos estudiantes, no hay más tiempo que perder.»

Carlos Andrade Guzmán, investigador CiPP y académico de la UAH publicó  “Colaboración Intradisciplinar en Trabajo Social: explorando el peso explicativo de aspectos institucionales, organizacionales y personales en la colaboración entre profesionales y técnicos”, en la Revista Perspectivas: Notas sobre intervención y acción social (Erih plus), 2021 

El artículo, en base a un estudio cuantitativo con regresión múltiple, explora la influencia de los aspectos institucionales, organizacionales y personales en la colaboración entre profesionales de la disciplina del Trabajo Social en Chile a la hora de llevar adelante programas sociales. 

El propósito del estudio es disminuir la brecha en el campo del conocimiento intradisciplinar, específicamente entre profesionales y técnicos/as en Trabajo Social, reconociendo la relevancia de la colaboración en el contexto de la intervención, y que esta ha sido estudiada principalmente desde una perspectiva interdisciplinar.

Ante la pregunta de por qué resulta relevante avanzar en la comprensión del encuentro colaborativo entre interventores del Trabajo Social, el autor señala en su artículo que el Trabajo Social chileno ha sido descrito como altamente heterogéneo y fuertemente fragmentado, lo cual se muestra en que actualmente existen 107 ofertas de programas universitarios de Trabajo Social; 97 de Servicio Social ofrecidos por Institutos Profesionales; 17 programas de Trabajo Social en Institutos Profesionales; 61 técnicos en Trabajo Social dictados por Centros de Formación Técnica; 50 programas de técnicos en Servicio Social y 94 de técnicos en Trabajo Social dictados por Institutos Profesionales, lo que da un total de 426 ofertas de formación terciaria. (Iturrieta, 2017, p. 17). 

Este elemento, continúa el autor, configura al Trabajo Social chileno como un campo altamente diverso, con interventores con diferente tipo de formación en relación a aspectos teóricos, epistémicos y metodológicos de intervenir, por señalar solo algunos elementos que permearían, de alguna forma, las estrategias colaborativas que desarrollan en el marco de la implementación de programas sociales. 

A nivel de resultados, entre otros, el estudio advierte que los elementos estudiados explicarían cuantitativamente de forma importante la colaboración. 

Como una de sus conclusiones, señala la necesidad de fortalecer las condiciones institucionales y organizacionales para favorecer una colaboración significativa en pos de la intervención.

El artículo se puede descargar en: http://ediciones.ucsh.cl/ojs/index.php/Perspectivas/article/view/2574

Carolina Rojas, investigadora CiPP y académica UAH publicó «Sistemas de producción de lo vulnerable: el saber experto, las transferencias y dos crisis» en Hornes, Martín y Caglioni, Carolina (comp.) Expertos, actores estatales y hogares titulares: un enfoque relacional sobre los programas de transferencias monetarias, 2021, Teseopress.com.

Este capítulo se propone revisar el recorrido de construcción del actual sistema tecnológico de focalización en Chile (RSH), enfatizando en la arbitrariedad normativa asociada a definir qué es lo vulnerable y en las consecuencias de medirlo estabilizando mediante cálculos algorítmicos. 

En especial, señala la autora, me interesa poner a la vista el lugar primordial que asumió la voz experta en el proceso de creación de este sistema y sus repercusiones tanto en las experiencias de intervención de funcionarios como de los beneficiarios. Esto con el propósito de contribuir al debate que se abrirá en el marco del proceso constitucional en Chile y a la revisión de los modelos de protección social en Latinoamérica, que es muy probable que se despliegue post COVID-19.

Al respecto, continúa Rojas, y con una extraña sensación de esperanza, me abro a la posibilidad de pensar que el escenario actual es una oportunidad para ver que el modelo de transferencias monetarias condicionadas se podría estar deshaciendo de dos de sus principales pilares: la hiperfocalización y la condicionalidad. Y que, en su reemplazo, haya tierra fértil para desplegar a propósito de medidas de emergencia universalistas, alternativas para revisar el modelo de los Estados Sociales actuales. Avances en esta línea ya vemos a partir de la fuerte aparición en el debate internacional y nacional, de propuestas de formalizar el derecho a la asistencia social y/o de creación de una Renta Básica Universal.

El capítulo se organiza de la siguiente manera. Primero se presentan reflexiones en torno a la incorporación de la vulnerabilidad como paradigma que orienta las decisiones de política pública desde el inicio del siglo XXI. En segundo lugar, se presenta información con relación al desarrollo de las transferencias monetarias en Chile, incluidas aquellas creadas en contexto de pandemia. Luego se describe y analiza las formas de creación, por parte de expertos, de los sistemas de registro de información que permiten la focalización de las transferencias. Y finalmente, analizamos algunas tensiones que se desprenden de estos sistemas de producción de lo vulnerable y que se manifiestan como resistencias y estrategias por parte de funcionarios y usuarios.

Para leer la publicación completa, sigue el enlace: https://www.teseopress.com/expertosactoreslocalesestatalesyhogarestitulares/

 

Pedro Güell en Bío Bío TV: “Yo quisiera que las formas de escuchar y de conversar de la convención, fueran una pedagogía para todos nosotros”

Esta quinta edición del programa VeoVeo Constituyente emitido por Bío Bío TV del que Miriam Henríquez y Pedro Güell, investigadores CiPP y académicos UAH, son panelistas permanentes, tuvo como invitados a Susana Sierra, presidenta de Chile Transparente; Andrea Gutiérrez, actriz y dramaturga; y a Guillermo Larraín, economista. 

El tema principal de la conversación fue el análisis de este primer mes de convención. Para Susana Sierra el balance es positivo en general, y de esta última semana, rescata el hecho de haber aprobado el uso del reglamento de ética de la Cámara de Diputados, mientras se construye el propio de la convención. “Desde Chile Transparente hemos propuesto 25 medidas de transparencia”, comenta. En esta misma línea, la presidenta de la organización es clara en decir que ha habido falta de capacitación en temas básicos hacia los constituyentes en general; temas como el lobby y la no necesidad de tener que regirse única y exclusivamente por esta ley. 

Por su parte, Pedro Güell concluye que en este primer mes la convención ha logrado constituirse como tal. “La evaluación es positiva dentro de las dificultades que hay”, comenta. Sin embargo, sigue, desde el punto de vista de las encuestas, lo que sí se muestra es que sigue habiendo un apoyo mayoritario, un optimismo y una expectativa sobre buenos resultados de la convención, pero que comienza a descender. Y se acerca lentamente a que pudiera producirse un cierto equilibrio entre optimistas y pesimistas, con expectativas y sin expectativas, confiados y desconfiados, apoyos y no apoyos. “Si la convención comienza a avanzar en la tarea que se le encomendó y por otra parte la sociedad comienza a tomar distancia de ella, esa división sería un riesgo”, finaliza su idea. 

Siguiendo esta línea Guillermo Larraín manifiesta su preocupación respecto a las expectativas que la ciudadanía podría tener, específicamente que estas sean muy altas. “Hay que esperar de la convención lo que la convención pueda dar. Habrá altos y bajos y hay que estar preparados para esos bajos”, dice. 

Susana Sierra explica que hoy día la institución que tiene mayor confianza ciudadana es la misma convención. “Están todas las esperanzas del país puestas ahí pero lamentablemente está disminuyendo. Creo que hay un rol fundamental de la ciudadanía de informarse y también de lo que informan los medios. Siempre es más atractivo quedarse en el “cahuín””, añade. 

Pedro Güell profundiza comentando la necesidad de que la convención cuente con una buena estrategia comunicacional, que muestre el trabajo que se está haciendo en función de los objetos que la sociedad ha propuesto”, añade. Susana Sierra complementa que esto es necesario para evitar acciones que a futuro puedan deslegitimar el proceso.

En otro tema, a propósito de ciertos grupos de derecha, el investigador del CiPP señala que se ha producido una división: por una parte un grupo que cree que puede incidir en algo, negociando con otros grupos, versus aquellos que han tomado la idea de que no podrán incidir en nada, entonces han buscado un curso de acción que yo llamaría derechamente demolición.

Cerrando el programa, Güell comparte su anhelo: “yo quisiera que las formas de escuchar y de conversar de la convención fueran una pedagogía para todos nosotros.”.

Para poder ver el programa completo puedes ingresar en el siguiente link: https://www.biobiochile.cl/biobiotv/programas/veoveo-constituyente/2021/08/06/veoveo-constituyente-el-primer-mes-desde-la-conformacion-de-la-convencion-constitucional.shtml

 

Miriam Henríquez en Bío Bío TV: “La convención debe trasladarse hacia las personas que quieran manifestar sus opiniones. Los convencionales deben hacer un momento de trabajo territorial”

Esta cuarta edición del programa VeoVeo Constituyente emitido por Bío Bío TV del que Miriam Henríquez y Pedro Guëll, investigadores CiPP y académicos UAH, son panelistas permanentes, tuvo como invitados al escritor Álvaro Bisama, a la actriz y dramaturga Andrea Gutiérrez y al economista Guillermo Larraín.

El tema principal de la conversación fue el interés por parte de la ciudadanía de estar presentes en el proceso constituyente. Álvaro Bisama señaló que seguir la convención se ha convertido en una rutina, estar pendiente a través de las redes sociales, de las noticias, la prensa, programas de televisión, etc. En esta línea, Miriam Henríquez destaca este interés en mantener un seguimiento al trabajo de la convención y resalta el hecho de que con el voto obligatorio, el interés de la ciudadanía no decaiga.

Otros puntos a resaltar fueron los que expusieron Andrea Gutiérrez y Guillermo Larraín. La primera comentó que la convención ha eclipsado el mundo político para bien y para mal. Por su parte el economista valoró el hecho de que seres humanos que no se conocían, que no tenían nada en común, pero que sin embargo sí los tienen, sean capaces de construir cosas en conjunto.

Miriam Henríquez planteó que le llamaba la atención que en esta primera etapa de la convención la participación haya tenido que ver fundamentalmente con instituciones vinculadas a centros de estudios o a las universidades. “Yo veo un desafío para la convención de poder abrir las puertas a la sociedad civil, justamente para que se puedan involucrar y no solamente escuchar”, dice.

Andrea Gutiérrez comenta que la constituyente ha permitido conocer de cerca el voto de la ciudadanía, no así como ocurre en la política convencional donde no se puede hacer un seguimiento real de la carrera política que hace cada persona, pues lo que se sabe es lo que los medios convencionales filtran. En la constituyente eso no pasa, agrega.

En esta misma línea, Henríquez es clara y enfática en decir que la convención debe trasladarse hacia las personas que quieran manifestar sus opiniones. Los convencionales deben hacer un momento de trabajo territorial, porque así también se hace una rendición de cuentas; la convención debe salir a las regiones, a las provincias. Es indispensable. Finaliza.

Para poder ver el programa completo puedes ingresar al siguiente link,

Segundo Coloquio CiPP: «Derecho a la comunicación: ¿debe ser la democratización del espacio público un tema en la nueva constitución?».

Este jueves 6 de agosto se realizó el segundo coloquio organizado por el CiPP-UAH. En esta oportunidad, Ximena Orchard y Amaranta Alfaro, ambas investigadoras del CiPP y académicas UAH, fueron las encargadas de exponer el tema del encuentro. Luego, Pedro Güell, también investigador del centro, realizó un comentario a partir de su exposición.

El objetivo de este coloquio, en palabras de las investigadoras, es generar un espacio de diálogo en torno al tema del derecho a la comunicación y el espacio público en un contexto de mayor visibilidad de ambos temas en la discusión pública, particularmente en los últimos meses, lo que ha provocado que trascienda los públicos habituales que discuten estos temas, generando una ventana de oportunidad. Creemos, señalan, que el tema del derecho a la comunicación seguirá en el debate público y su discusión va a requerir del involucramiento de distintos actores desde una mirada de política pública interdisciplinaria.

La presentación realizada por las investigadoras enuncia algunos puntos de interés dentro de un tema que se reconoce amplio y complejo. Se presentan algunos de sus componentes fundamentales y cómo el tema ha sido discutido desde los estudios sobre comunicación y medios. Señalan que se trata de una temática relevante desde su disciplina que ahora demanda una mayor interdisciplinariedad, sobre todo en un escenario donde el tema se ha puesto en la agenda pública, lo que abre una oportunidad para la reflexión y el aporte que el CiPP puede hacer.

¿Qué factores explican que el tema del derecho a la comunicación se haya puesto en la agenda pública del país y por qué resulta relevante discutirlo? es la interrogante que las académicas plantean como provocación inicial de su exposición, señalando que existen explicaciones contingentes y otras más permanentes.

En lo coyuntural, explican, hay dos hitos clave que generan un clima propicio para esta discusión: las elecciones presidenciales, en tanto algunos de los candidatos han hecho propuestas al respecto; y el propio debate constitucional, donde ya se escuchan voces que han planteado que el tema del derecho a la comunicación debiera quedar consagrado en el texto constitucional.

En lo más permanente, el tema se visibiliza por las distintas crisis de representación que vive nuestra sociedad, que se expresa en indicadores como la baja confianza en las instituciones, incluidos los medios de comunicación, junto a mayores niveles de escrutinio ciudadano.

En cuanto a la organización del sistema de medios de comunicación en nuestro país, son claras en señalar que existe un diagnóstico, ampliamente discutido en la literatura, que lo caracteriza con un déficit de pluralismo y democracia, un sistema completamente privado, y con problemas de concentración de propiedad en algunas industrias, junto con una crítica a la falta de pluralidad de los actores que son visibilizados, la poca diversidad de contenidos y una relación cercana entre los grandes medios y el poder político y económico.

Existe, en este sentido, un anhelo de visibilidad de distintos grupos que se ha expresado en un mayor interés sobre el tema del derecho a la comunicación en la sociedad.

Para entender mejor el concepto del que estamos hablando, Ximena Orchard explica que el Derecho a la Comunicación es un concepto que refiere a la necesidad de ajustar la comprensión, promoción, y protección de los derechos asociados a la comunicación a una perspectiva de derechos humanos, en el entendido que el ejercicio efectivo de estos derechos es esencial para la convivencia democrática.

Al mismo tiempo, es posible afirmar que este tema ha sido fruto de una batalla teórica y política que tiene cuatro décadas de desarrollo y es muy fuerte en nuestro continente.

De alguna manera, el tema del derecho a la comunicación recoge diversas agendas que buscan enfrentar las inequidades de acceso al espacio público, explica Orchard.

Por su parte, Amaranta Alfaro, contextualiza la situación el tema a nivel latinoamericano, entregando algunos datos como que los sistemas nacionales de medios de comunicación de la región comparten características distintivas. Destaca que el modelo de libre mercado ha dominado históricamente los sistemas de medios de comunicación en la región, esto como herencia de la privatización y transnacionalización de los años 80 y 90; existe un pluralismo limitado y políticas “capturadas por las élites económicas y políticas”, en lugar del bien público.

Comenta que en la región, es típico que un puñado de empresas controlen la mayoría de las licencias y atraigan la mayor parte de la publicidad de los medios; actualmente están experimentando una nueva era de reformas políticas en el área en la región.

Explica que el año 2004 fue donde se comenzaron a vivir modificaciones fundamentales a nivel de la región. Como por ejemplo el hecho de que haya lugar a nuevas funciones de los medios estatales y de los medios comunitarios, alternativos e indígenas. Hay además un foco en el sector audiovisual. Ambos puntos responden a un contexto de convergencia tecnológica y de crisis política. A modo de ejemplo exponen los casos de México, Uruguay y Argentina, países que cuentan con leyes que responden al pluralismo en medios.

Sobre el debate constitucional, las investigadoras plantean la interrogante: ¿qué significa que el Derecho a la Comunicación tenga estatus constitucional? su visión es que esto podría implicar establecer obligaciones explícitas en diversos ámbitos del conjunto de derechos, desde el acceso a la información pública, hasta la disponibilidad de herramientas que promuevan de manera efectiva la libertad de expresión y de opinión de prensa, entre otros potenciales compromisos para poder “igualar la cancha comunicacional”. En cualquier caso, concluyen, nos parece necesario que se realice un debate amplio sobre el tema.

Por su parte, Pedro Güell,  junto con valorar y coincidir con el enfoque de fondo planteado por las expositoras, señala que en las últimas décadas ha habido un estancamiento en dos frentes importantes relacionados con el derecho a la comunicación. Por una parte, la experiencia dura de la censura y la persecución de los periodistas durante la dictadura; y por otra parte, una industria de información y comunicación que está completamente privatizada, hiperconcentrada, y es unilateral cultural e ideológicamente.

En su comentario, se refiere al contexto político en que la discusión sobre el derecho a la comunicación debería situarse como elemento de  fortalecimiento de la democracia; cómo este podría inscribirse en el texto constitucional y cuál podría ser una contribución a hacer desde el CiPP.

También se refiere al espacio público exponiendo que para él esto significa “el lugar del procesamiento colectivo de sentidos y acuerdos, que está referido a cómo organizamos la vida en común, es decir, el lugar donde los individuos generan una forma de conversación, de relación que permite hacerse cargo de compartir lo común”.

Señala que la discusión sobre el derecho a la comunicación debe darse desde la perspectiva de los derechos colectivos, poniendo el centro en la calidad del espacio público como derecho colectivo.

Sobre lo constitucional, se pregunta, ¿puede un texto constitucional definir normas sobre el espacio público? Reconoce una paradoja, porque mientras más detallado es un texto constitucional más delimitado es el campo de lo políticamente debatible. Lo que ocurre en sociedades como la nuestra es que al no confiar en nuestro espacio público podemos querer detallar todas las reglas en la constitución.

Finalmente, sobre el aporte que el CiPP puede hacer en este tema, afirma que el espacio público está metido dentro de las políticas públicas, es decir, es una temática transversal a todas ellas.

Para poder ver el segundo coloquio CiPP, ingresa al siguiente link:

Humberto Borges en Radio Bío Bío: “Las municipalidades son cuestionadas por gastos innecesarios en medio de una de las crisis sanitarias y económicas más grandes de Chile”

La unidad de investigación de Radio Bío Bío tuvo acceso al listado de organismos municipales que mantienen importantes deudas previsionales, según los registros de la Superintendencia de Pensiones. 

Serían 30 los municipios y 17 corporaciones municipales las que adeudan un total de $52 mil millones de pesos, por cotizaciones previsionales impagas hasta el 31 de marzo de 2021. 

Humberto Borges, investigador CiPP y académico UAH, es claro en decir que esta situación devela la deficiente administración que realizan los municipios en esta materia.

Además. agrega que “las deudas previsionales de las municipalidades demuestran, una vez más, los problemas en la gestión interna. Las mismas (municipalidades) son cuestionadas por gastos innecesarios en una de las crisis sanitarias y económicas más grandes de Chile, demostrando que el control en estas puede ser cuestionable, pero lo más cuestionable es la capacidad de fiscalización y sanción de las instituciones como la Contraloría”.

Algunas de las municipalidades que acumulan mayor deuda son la de Villa Alegre, región del Maule, con un total de $3.220 millones; Máfil, región de Los Ríos con una cifra de $1.860 millones; Curarrehue, región de La Araucanía, con un total de $1.050 millones.

Para ver la noticia completa puedes ingresar en el siguiente link: https://www.biobiochile.cl/noticias/nacional/chile/2021/08/01/quien-responde-30-municipios-y-17-corporaciones-adeudan-52-mil-millones-en-cotizaciones.shtml

 

 

  • Autor: C. Andrade
  • Fecha: virtual, mayo 2021
  • Lugar: presentado en el Seminario
  • Referencia: «Carework and disability in Chile. Challenges for policy, and social intervention from a human rights perspective»
  • Tema:International Association of Schools of Social Work (IASSW), International Council on Social Welfare (ICSW), and the International social work education and development online conference
  • Enlace: https://www.iassw-aiets.org/
  • Etiqueta: 

 

 

  • Autor: C. Andrade
  • Fecha: virtual, junio 2021
  • Lugar: presentado en el Seminario
  • Referencia: «Experiences of informal women caregivers of people with disabilities in Chile: Challenges for social policies based on human rights and social justice»
  • Tema: Center for Human Rights and International Justice
  • Enlace: https://www.bc.edu/bc-web/centers/chrij.html
  • Etiqueta: